jueves, junio 18, 2015

COSTA RICA REVISA PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS del GOBIERNO

Costa Rica El país que alguna vez tuvo la mejor institucionalidad en Centroamérica ahora contrata a una agencia de Naciones Unidas creada especialmente para solucionar problemas en países carentes de ella. Jueves 18 de Junio de 2015 Con total desparpajo, altos funcionarios responsables de la infraestructura pública justifican la adjudicación de proyectos a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), señalando que de esa forma se evita el control que ejerce la Contraloría General de la República sobre la adjudicación y ejecución de los contratos del Estado. En artículo en Nacion.com se reseñan declaraciones de Andrea Soto, directora de la Unidad Ejecutora del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI): “Ellos (UNOPS) aplican sus propias normas de contratación que tienen los mismos principios de la Ley de Contratación Administrativa, en cuanto a divulgación, transparencia, oportunidad de participación, pero no pasan por la Contraloría”. Los responsables de la infraestructura de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) también evalúan delegar sus responsabilidades en la UNOPS: “Nosotros estamos evaluando una opción con la gente de Naciones Unidas para ver si es posible acortar los tiempos de licitación”, explicó la gerente Gabriela Murillo. “Es un tema que apenas estamos evaluando para ver si ellos nos pueden dar alguna alternativa que resulte ventajosa para la Caja, sobre todo alternativas para bajar plazos. Ellos tienen un mecanismo de contratación mucho más ágil”. De esta forma el país no solo resigna soberanía al delegar el control de la ejecución de gastos del Estado en organizaciones ajenas a su institucionalidad, sino que invierte cuantiosos recursos para pagar esos servicios: la UNOPS cobra el 4% del monto total de los proyectos que administra. Franz Kafka aplicaría su lúcida visión sobre este escenario señalando la conveniencia del cierre de la Contraloría General, porque sus servicios ya no son necesarios, y por supuesto la del CONAVI y la de la Gerencia de Infraestructura de la CCSS, por la misma razón. Siguiendo esta línea de razonamiento, por qué no cerrar la misma Caja Costarricense del Seguro Social, y que del cuidado de la salud de los costarricenses se ocupe también la UNOPS. Y vamos aún más allá, recomendaría Kafka: ¿por qué no despedir a todo el gobierno de la República, y darle la administración del país a esa agencia de la ONU? Los funcionarios públicos, no importa el cargo que ocupen o la función que desempeñen, deben ganarse su sueldo cumpliendo efectivamente con las responsabilidades por ejercer las cuales lo cobran. Si no pueden hacerlo, no importa si es por su propia ineptitud o la de otros, deben renunciar.